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PASAR DE SER LA GUERRERA A LA EMPERATRIZ

Veo muy seguido a mujeres que son muy poderosas que sienten que su vida las agota y drena su energía. Suelen ser mujeres que se OCUPAN DE TODO Y DE TODOS, y que habitan este rol o arquetipo desde hace muchos años. En gran parte porque aprendieron que había que ser fuertes y poder con todo, que si ellas no lo hacen, nadie lo hará y se sienten solas. Hay un poco de todo mezclado acá, un poco de la Mártir y de la Sirviente (otros dos arquetipo más). Pero me quiero enfocar en esas que, como yo, han estado mucho tiempo de su vida siendo MUJER-HOMBRE, la persona que se debe encargar de su supervivencia porque siente que nadie lo hará.


Es un estado de DUREZA y DESCONFIANZA de los otros. Vivimos desde la competencia y el miedo al fracaso. Es la energía masculina herida. Cuando nos volvemos rígidas y queremos tener todo bajo control por debajo hay un gran miedo.





En el fondo, hay un gran miedo a perder el control y mostrarse vulnerable, hay una identificación de que ME QUIEREN POR LO QUE HAGO, y ¿qué pasa si dejo de hacerlo? ¿qué van a pensar de mí?

Todo el tiempo teniendo que demostrar mi valía, mi valentía, mi bravura, creyendo que así la mirada ajena dirá: "Que bien! Como se las arregla sola." Hasta que nos agotamos.


Aprendimos desde muy chicas a no quejarnos, a que en la vida hay que tomar acción y hacer, hacer, sin perder el tiempo. Pero vengo a contarte que hay una manera más agradable de vivir y que siempre estamos a tiempo de cambiar. ¿Qué tal si nos convertimos en la EMPERATRIZ? EN ESA MUJER QUE RECIBE, QUE ES ABUNDANTE EN TODO SENTIDO.


Tantos años mis Guías me decían "BAJA LAS ARMAS" hasta que un día sucedió que las bajé y la abundancia empezó a fluir hacia mí. Porque sabemos que lo SIMILAR ATRAE LO SIMILAR y que si seguimos en modo lucha y sacrificio para que las cosas lleguen, vamos a seguir atrayendo situaciones que nos confirmen que para tener hay que DESLOMARSE.


Entonces en un punto hay que dejarse de excusas y dar un SALTO DE FE. De fe en que si pido ayuda, eso empezará a llegar, fe en que no se va a caer el mundo si dejo de encargarme de algo porque puedo sostenerme en otro (familiar, amigo, conocido). La ayuda siempre está ahí pero muchas veces no la vemos porque ni siquiera la pedimos. Fe en que si las personas se van de mi vida porque yo dejo de hacer por ellos eso es lo que debía pasar. Porque ya no queremos más parásitos energéticos que aguantar.


Y cuando vos misma te priorizas, te tratas con amabilidad y cariño y no con exigencia y palos, empieza a llegar el AMOR (del modo que sea), ese que te cuida, te protege, conoce tus heridas y te ayuda a sanarlas, ese AMOR que es COMPAÑERO/A de tu camino que puede venir en diversos formatos. Pero te abris a recibir y eso llega. TE DAS CUENTA QUE NO ESTÁS SOLA y que no hay más necesidad de defenderte. De que no tenés que ser perfecta para que te amen, porque vos te amas con tus luces y sombras.


Empezás a AGRADECER MÁS y A FLUIR MÁS y a ACEPTAR que las cosas pueden darse más fácil y fluidamente si no pretendo controlar todo. ME CONVIERTO EN DISFRUTADORA SERIAL de la vida.


Con amor,

María (una nueva emperatriz)





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